Ayer regresé a mi jato después de haber quemao mi última neurona en una práctica, regresé muerta, exhausta, me serví una taza de café porque hacía bastante frío y me senté en el comedor junto con mi vieja que estaba viendo tele.
Todo parecía normal, pero entonces vino mi vieja con una pregunta que no me hacía hace mucho, mucho tiempo, primero para meter el tema, me preguntó: "mañana vas a jugar?" (jugar futbol, claro está) y yo le dije:"sí". Y con esto empezó el sermón.
Mi Vieja: Tienes que tener cuidado con esas chicas, derepente son marimachas (que es así como mi mamá llama a una lesbiana) y pueden hacerte algo.
Isa: pero que me van a hacer, mamá?_ en serio que insinúa mi vieja con esto, q van a violarme?
MV:Bueno, tu que sabes, y si te ponen algo en una bebida, que te atonta, y luego se pueden propasar contigo, tienes que tener cuidado.
Yo (con cara de fastidio), sólo me limité a escuchar como mi vieja puede pensar tan mal de mis amigas, no le dije nada, porque hubiera sido peor.
MV: Las mujeres se vuelven lesbianas cuando un hombre les ha hecho algo malo en su pasado, las lesbianas odian a los hombres y por eso buscan estar con mujeres.
Luego vino su testimonio de vida, que me lo ha contado cientos y cientos de veces:
MV: Te digo todo esto porque cuando yo era joven también conocí a un grupo de mujeres que jugaban futbol (para mi mala suerte, no?), yo no sabía que eran marimachas, eran hombradas, pero yo ni sabía que existían mujeres que les gustaran mujeres, así que siempre me pasaban la voz para tomar unas cervezas o conversar. Una de ellas empezó a perseguirme, me jalaba con su carro al trabajo con el pretexto de que ella vivía por ahí, pero luego, no sólo me dejaba al trabajo, sino que al salir, estaba esperándome en la puerta, o me quería invitar a comer por ahí, y yo ya empezaba a sentirme incómoda por no saber decirle que no, hasta que un día que me dejó en el trabajo me dijo "chau, dame un beso pues" yo me despedí dándole un beso en la mejilla y ella me dijo: "no, dame uno en la boca" (en esta parte me cago de risa por dentro, porque mi vieja lo cuenta de una forma muy puritana, horrorizada por todo, la verdad no creo que la tipa esta (que pudo ser mi padre, quién sabe? xD) haya sido tan torpe en sus palabras),
MV:..Yo le dije "no, a mi no me gustan las mujeres" y desde ahí no quería ni darle cara, ella seguía buscándome pero fui tajante, me amargué y le dije que no, que deje de molestarme, que no me busque, ni me llame, que no quería saber nada de ella, porque a mi me gustan los hombres. Si, Isa, las marimachas son muy insistentes, y si ya son mayores y trabajan, te pueden empezar a regalar cosas o a invitarte a salir en plan de amigas, pero en realidad tienen otras intenciones, tu como todavía eres una niña, no te das cuenta, eres ingenua, por eso debes aprender a decir desde un principio: NO. Para qué buscar este tipo de incidentes?, si a ti te gustan los hombres (glup!), para qué darles pie a que te pase algo? Nada que abrazos o cogidas de mano, no, eso no es normal, por qué te tienen que abrazar o agarrar la mano?... ten mucho cuidado.
Después de este sermón, mi cansancio mental desapareció, y mi cerebro empezó a llenarse de pensamientos, ver con preocupación todo esto, o verlo con sarcasmo?
Pero esto no había terminado, la frase final, de mi vieja fue:
"Yo jamás en mi vida he besado o besaría a una mujer...qué asco!"
Esto último, me dolió, puso el dedo en la llaga, le doy asco? vamos, este sermón es un claro temor de mi vieja: "Las lesbianas amigas de mi hija, me la van a volver lesbiana", pues es muy tarde vieja, creo que lo soy, y no aguanto tus comentarios ignorantes, ni tu cara de molestia cuando una de las colegas me llama por teléfono, ni tu fastidio porque juegue fútbol. Dejé de jugar, y de frecuentar a mis amigas para que estés contenta y no me satures con sermones como el sermón de ayer, pero me cansé, y ahora he retomado mi vida anterior, mis amigas se resintieron mucho, porque nunca les dije la causa de mi abandono al grupo, sólo me fuí y ahora volví como perro arrepentido, porque me cansé de tener puros amigos para que no me digan nada. Por increíble que parezca, mi vieja pefiere que me amanezca con mis amigos (todos ellos hombres) a que me vaya a casa de una de las colegas a dormir. Cada vez que comento sobre una amiga, lo primero que hace es preguntar, juega fútbol?, y si le digo que no, noto a leguas su alivio.
Como consecuencia de lo de ayer, hoy he estado medio tonta en todo el día, pensando en sus palabras, tratando de burlarme de las cosas, pero al final, siempre recaigo en sentirme mal.


